Suiza olvida el estreno

* Después del pinchazo inesperado en la primera jornada ante Qatar, Suiza se impuso a Bosnia en el segundo partido con goles de Manzambi y Vargas.

Suiza demostró ante Bosnia que lo ocurrido en la primera jornada ante Qatar fue un accidente. La selección helvética superó a Bosnia (4-1) en su segundo partido en este Mundial en un partido en el que controló la posesión desde el principio pero en el que no fue hasta la entrada de Vargas y Manzambi, autores de los goles, cuando pudo encontrar una brecha en la muralla plantada por Barbarez. El triunfo alivia al equipo de Kovacs, que por momentos temió tener que jugarse el pase en la última jornada ante Canadá en Vancouver.

La primera noticia saltó en los onces. Dzeko, a sus 40 años, volvía a jugar en un Mundial. El delantero del Schalke es, junto a Kolasinac, el único superviviente de la Bosnia que participó en Brasil 2014, pero a diferencia de su compatriota, Dzeko no estuvo por lesión en la primera jornada ante Canadá, en la que le sustituyó Lukic, ayer en el banquillo. En Suiza, Zakaria y Vargas pagaron el pato del tropiezo ante Qatar.

Dominio estéril de Suiza

El empate ante los qataríes fue un accidente de los que ocurren una vez cada mil. Suiza mereció más, pero estuvo muy poco acertada de cara a portería. Sin embargo, su actitud fue buena y ante Bosnia volvió a demostrar desde el inicio que es un equipo con capacidad para dominar y crear mucho peligro. De hecho, en la primera media hora, el partido se jugó prácticamente en el medio del campo bosnio. Ndoye mandó la primera al lateral de la red en el 10’ y la defensa balcánica se tuvo que esmerar para achicar agua ante las continuas llegadas por las bandas de la selección helvética, a la que casi siempre le falló el último pase atrás.

Sin embargo, a pesar de su dominio, Suiza pecó de nuevo de falta de pegada, como ante Qatar, y al descanso se llegó sin que nadie abriera el marcador. Poco o nada se supo de Kobel, portero alpino, en los primeros 45 minutos. Poco o nada se supo de Dzeko, al que los años y la falta de ritmo le pesaron en en su regreso tras 12 años al torneo de mayor exigencia del mundo.

Dzeko, inexistente

No cambió la dinámica en la segunda parte. El paso de los minutos beneficiaba claramente a Bosnia. Si lograba amarrar el empate, llegaría a la última jornada con dos puntos y jugándose la clasificación ante Qatar, en teoría, la selección más débil del grupo. Para Suiza, sin embargo, cada segundo que pasaba era como un puñal a su espíritu anímico: es el mejor equipo del grupo, domina sus partidos, pero si se dejaba otro empate, una derrota ante Canadá acabaría con su viaje en el Mundial ante de lo esperado.

Pasada la hora de juego, Dzeko que vio una amarilla minutos antes, dejó el terreno de juego. Sin su 9, Bosnia se volvió más vertical a la contra, menos condicionada. Hasta Kobel por fin tuvo que intervenir para despejar un disparo de Dedic desde la frontal. El partido llegó a su recta final en un escenario indescifrable.

Conexión Vargas-Manzambi

Kovacs también movió el banquillo y el efecto fue casi inmediato. Vargas centró desde la izquierda, Dedic despejó hacia arriba y Manzambi, casi en su primera intervención, mandó la pelota a la red de una volea en el interior del área.

Minutos después del tanto, Muharemovic vio la roja directa por derribar a Embolo siendo último hombre y acabó con toda esperanza de una Bosnia que bajó los brazos. En los últimos minutos. Munzambi y Vargas se intercambiaron los roles para que el jugador del Sevilla batiera a Vasilj con un disparo raso en el área. A ambos les daría tiempo a entenderse de nuevo en el tercer tanto del jugador del Friburgo en el 89′.

Mahmic, ya en el añadido, recortó distancias para Bosnia con una volea al rechace de un córner. Un gol que podría haber aliviado el goal averge de Bosnia, pero que casi cayó en sacos rotos cuando en la última jugada Dedic cometió penalti sobre Jaquez y Xhaka anotó el 4-1 definitivo./AS/Fotos:RRSS