
El presidente del Estado Plurinacional de Bolivia Rodrigo Paz Pereira participó en el 81.º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde presentó la realidad que atraviesa el país y el proceso de reconstrucción económica e institucional que impulsa el Gobierno. También planteó una nueva agenda internacional basada en la cooperación, la inversión, la tecnología, la industrialización, la protección de la biodiversidad y la defensa de la democracia.
“Vengo de un país que hoy enfrenta una realidad que no podemos esconder”, afirmó el primer mandatario al reivindicar la capacidad del pueblo boliviano para sobreponerse a las dificultades. En esa línea, destacó el concepto de “capitalismo para todos” como una visión orientada a generar oportunidades y empleo. “El socialismo y la ideología no da de comer. Lo que da de comer es el empleo, el desarrollo de nuestras economías y nuestras producciones”, señaló.

“Estamos ordenando nuestra economía, ordenando la casa, enfrentando la escasez de combustible, reconstruyendo nuestras reservas, reformando nuestras instituciones y estamos buscando recuperar la confianza interna y externa del país”, afirmó al exponer ante la comunidad internacional las acciones que encara Bolivia para recuperar su economía y fortalecer sus instituciones.
Al referirse a las reservas internacionales, destacó los avances alcanzados desde el inicio de su gestión: “Cuando asumí teníamos 51 millones de dólares en nuestras reservas. Hoy día, luego de 10 meses, tenemos cerca de 100 millones y apuntamos hasta fin de año a cerca de 4.000 millones y en el siguiente año y medio, cerca de 10.000 millones de dólares”.
El primer mandatario planteó que el país busca atraer inversiones que permitan generar capacidades y valor agregado, particularmente frente a la transición energética y tecnológica mundial. “Queremos una relación de largo plazo, empleo, capacitación, tecnología, infraestructuras, productividad, futuro. Por eso Bolivia está abierta al mundo y queremos que el mundo venga a Bolivia, pero abierta con dignidad”, manifestó.

En ese marco, planteó una nueva relación internacional alrededor de los recursos estratégicos, basada en inversión, conocimiento, tecnología y valor agregado. “La transición energética debe ser también una diversificación productiva, debe crear oportunidades en los países productores, debe generar capacidades locales, respetar el medio ambiente, debe incorporarse a las comunidades y debe permitir que nuestros jóvenes sean protagonistas de las nuevas industrias”, sostuvo.
“Bolivia no puede pedirle al mundo que proteja nuestros bosques si nosotros no hacemos nuestra parte”, afirmó al referirse a la protección ambiental y a la necesidad de preservar la riqueza natural del país. “La protección de la Amazonía es una responsabilidad nacional, pero a su vez también internacional. Nosotros queremos conservar la Amazonía y para eso, con los países vecinos que somos parte de esa Amazonía, tenemos que llegar a acuerdos”, añadió.

Al referirse a los 53 días de bloqueos registrados en el país, sostuvo que estas acciones afectaron las carreteras y el acceso a servicios de salud y educación, dejaron más de 20 personas fallecidas y, según denunció, fueron financiadas por el narcoterrorismo y el narcotráfico. “Una cosa es la protesta y el derecho a exigir una mejor vida, una vida digna, mejor salud, educación, infraestructuras. Otra cosa es querer romper el ámbito constitucional y democrático de nuestras naciones”, afirmó.
El primer mandatario advirtió además que el crimen organizado se financia mediante actividades como el narcotráfico, el contrabando y el tráfico de oro, recursos que, según señaló, pueden ser utilizados para desestabilizar las democracias. “Este es el espacio de consolidación de nuestras democracias. Este es el espacio de consolidación contra el crimen organizado”, sostuvo.
“Tenemos que construir una nueva agenda, una agenda de la energía, de los minerales críticos, industrialización, infraestructura, digitalización, agua, biodiversidad, seguridad alimentaria, educación, salud, género, ciencia, tecnología, conectividad y otros. Una nueva agenda para la humanidad”, planteó el jefe de Estado, quien también destacó la necesidad de generar oportunidades para las nuevas generaciones: “Las naciones tienen que darles a nuestros jóvenes significado de vida y propósito de vida”.
Al cerrar su intervención, afirmó que Bolivia atraviesa un proceso de transformación, pero que todavía queda camino por recorrer. “Bolivia hoy en esta Asamblea ha decidido, les dice que no todo está resuelto, recién estamos comenzando, pero Bolivia nunca está de rodillas, siempre está de pie, siempre se levanta, siempre vuelve a caminar, siempre sale adelante”, afirmó.
Y concluyó: “Naciones Unidas debe ser el espacio que nunca abandone a nuestras patrias. Este es el espacio de consolidación de nuestras democracias. Este es el espacio de consolidación contra el crimen organizado. Este es el espacio de consolidación para el desarrollo”.












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