
El expresidente Evo Morales emplazó al Gobierno de Rodrigo Paz a derogar hasta el 3 de octubre el Decreto Supremo 5716, que eliminó la subvención estatal al diésel, bajo la advertencia de que la medida deberá ser revertida “por las buenas o por las malas”.
El ultimátum fue incluido en las resoluciones aprobadas por el denominado congreso de “Evo Pueblo”, reunido en Lauca Ñ, donde Morales permanece debido a una orden de aprehensión vigente que le impide trasladarse libremente a otras regiones del país.

Según las determinaciones aprobadas, si el Gobierno no atiende sus demandas, desde el 13 de octubre de 2026 se convocará a una “gran movilización nacional para salvar Bolivia”, en defensa del Estado Plurinacional y contra las políticas económicas que, según Morales, afectan a la población.
Entre las principales exigencias figura la abrogación del DS 5716, además del DS 5727, al que las organizaciones afines a Morales atribuyen la intención de promover la privatización, cierre y liquidación de empresas públicas.

Morales llamó a la unidad de las organizaciones sociales afines para sumarse a la “lucha por la soberanía bajo los principios del antiimperialismo, anticolonialismo y anticapitalismo hasta derrotar al neoliberalismo”.
Las resoluciones también cuestionan la política energética del Gobierno y exigen recuperar la soberanía sobre el sector. En ese marco, plantean la restitución del Ministerio de Planificación y del Ministerio de Energías, con el argumento de que ambas carteras permitirían recuperar la conducción de la política económica y avanzar en un cambio de la matriz energética.
El encuentro también rechazó lo que Morales considera una política de “sumisión” del Gobierno a Estados Unidos, el Comando Sur y el Fondo Monetario Internacional (FMI), entidades a las que atribuyó la imposición de políticas neoliberales y una agenda de seguridad contraria a los intereses nacionales.

Morales destacó particularmente la resolución que cuestiona la participación de las Fuerzas Armadas en iniciativas vinculadas al Comando Sur y al denominado Escudo de las Américas, al considerar que esas acciones vulneran la soberanía nacional. En ese contexto, posteriormente advirtió con no enviar a sus hijos al servicio militar si no existe un cambio de rumbo en la conducción de las Fuerzas Armadas.
Las resoluciones también expresan rechazo a cualquier modificación de la Constitución Política del Estado que sea impulsada “a espaldas del pueblo”.
Sostuvo que cualquier reforma constitucional debe realizarse mediante una nueva Asamblea Constituyente y convocó a los exconstituyentes a participar en un debate sobre los aspectos que deberían mantenerse o modificarse de la actual Constitución.

Al cierre del encuentro, el exmandatario también cuestionó al Gobierno por una supuesta falta de voluntad para combatir la corrupción y estableció un paralelismo con anteriores administraciones. Afirmó que durante el gobierno de Jaime Paz Zamora se denunciaban actos de corrupción vinculados al entorno familiar del entonces mandatario y sostuvo que una situación similar estaría repitiéndose actualmente con Rodrigo Paz y su familia.
Morales descartó hablar, por ahora, de candidaturas presidenciales y aseguró que su prioridad es trabajar en la organización de su nuevo partido mediante congresos departamentales. Anunció además que el próximo 13 de octubre volverán a reunirse para evaluar la situación y adoptar nuevas determinaciones destinadas a exigir al Gobierno el cumplimiento de sus demandas./Erbol/Fotos:RRSS












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