Una superioridad que resulta obscena

* Francia firma el primer partido de dieciseisavos sin emoción alguna, zarandeando a Suecia con doblete de Mbappé y exhibición de Olise para citarse con Paraguay en la próxima ronda.

Mbappé y Dembélé, delanteros de la selección de Francia celebran la clasificación a la siguiente ronda mundialista..

Se movían las eliminatorias del Mundial en un abanico entre victorias cortas de última hora y tandas de penaltis, casi todo más relacionado con la épica que con la lírica. Pero en éstas saltó Francia al pasto para protagonizar una tarde plácida en la línea exhibida ya durante la fase anterior. Fluye el combinado que dirige Deschamps por el torneo, el que pueda que lo pare, con la que de momento se antoja superioridad insultante a partir de los cuatro tipos que se manejan arriba. Paraguay, próximo rival, no las tendrá todas consigo a estas horas. Por muy bien que defienda…

Gol de Mbappé

El caso es que estaba a punto de retirarse al descanso sin daño alguno que lamentar, lo que directamente hubiera resultado increíble, cuando, sintiéndose invulnerable tal vez, a la selección sueca le dio por desatender un saque de esquina que entre Barcola y Dembélé trasladaron con toques cortos dentro del área. A los dominios de Mbappé, concretamente, que se hizo un llavero con Gyökeres, seguramente el menos indicado para frenarlo ahí, antes de sacar un derechazo combado a la jaula para mancillar por fin la portería de Zetterstrom.

Gol de Barcola

Y esa ventaja aún se antojaba corta, por más que Stroud coqueteara con el empate en la prolongación, sólo hubiera faltado, después de un primer acto que registró una diana anulada por fuera de juego moderno, dos disparos al palo (increíble la tijera de Olise, por mucho que topara con la madera) y una colección de disparos desde la frontal con la que se fue apañando el de las manoplas cuando cogían puerta. Francia, que apenas había dejado un arreón previo a la primera pausa de hidratación, volvió de la misma hecho una furia.

Siendo un tormento cada aparición del ‘Big 4’, porque a esta gente siempre se le caen las oportunidades, y habitualmente los goles, destacaba esta vez la figura de Olise, ese francés que recaló en el fútbol alemán previo paso por el inglés, para escarnio de cualquier dirección deportiva que no haya protagonizado dicho recorrido. Más allá de su remate acrobático para sacar astillas, el tipo hizo daño cada vez que se lo propuso a una zaga presuntamente liderada por Lindelof, lo que viene a significar una zaga con costuras.

Gol de Mbappé

Potter había sorprendido además prescindiendo esta vez de un tercer central para manejarse con un 4-4-2 académico en el que Elanga partía desde la derecha. O al menos ésa era la intención, porque poco hubo de los de arriba, algo de Isak si acaso. La reanudación llegó sin cambios, más allá del que se apreciaría enseguida en lo que a la puntería respecta. Porque en este caso cayó a la primera: filtró Olise y dobló ventaja Barcola con los centrales otra vez a verlas venir, en lo que sonaba como sentencia.

Movió piezas por fin el seleccionador de Suecia, doble cambio en mediocampo, pero justo después de la última refrigeración comprobó Olise fallando un mano a mano que estaba para todo menos para hacer gol, así que enseguida apostó por una nueva delicia en forma de asistencia con la que Mbappé firmó doblete igualando la media docena de Messi. Allí ya no había nada que rascar, constatado el casi obsceno nivel de una Francia que en el tramo final, y jaleados por Deschamps en el camino hacia el banquillo, aún retiró del tirón a sus dos estiletes. Para que no abusaran, se supone…/Marca/FotosRRSS