
En el marco del Decreto Supremo N° 5701, el Gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira autorizó de manera excepcional a las refinerías públicas y privadas del país la importación de petróleo crudo para su procesamiento en territorio nacional. En el caso de YPFB Refinación, la materia prima será procesada en las plantas Gualberto Villarroel, en Cochabamba, y Guillermo Elder Bell, en Santa Cruz, para producir gasolina, diésel, gasolina de aviación, queroseno y Jet Fuel A-1, entre otros derivados.
“Lo que hicieron en el pasado fue privatizar para unas cuantas familias, queriendo matar a YPFB productora, exploradora y refinadora. Aquí no se privatiza nada. Aquí se potencian las empresas que son eficientes, y YPFB tiene que ser eficiente y trabajar para su pueblo”, afirmó el primer mandatario, durante el acto realizado en la Refinería Gualberto Villarroel.

La medida permitirá aprovechar la infraestructura existente, incrementar la producción nacional y fortalecer el abastecimiento interno, con un beneficio económico estimado de $us 49 millones al año en un primer escenario.
Ambas refinerías cuentan con una capacidad instalada conjunta de 63.750 barriles por día (BPD) y una capacidad máxima operativa de 56.500 BPD. Sin embargo, actualmente procesan un volumen menor debido principalmente a la reducción de la disponibilidad de petróleo y condensado nacional, materia prima necesaria para la refinación.

El primer mandatario, además destacó que la decisión permitirá recuperar el papel productivo de YPFB y poner su infraestructura al servicio de la población. “YPFB se empieza a poner de pie, se empieza a parar y empieza a trabajar para todos los bolivianos”, afirmó.
El jefe de Estado también cuestionó la reducción del procesamiento de crudo registrada en los últimos años pese a la capacidad existente. “Qué raro que ya no se produjera crudo para que a los bolivianos nos saliera más barato hacer diésel, gasolina ni jet fuel para los aviones”, señaló. En ese marco, remarcó que el crudo importado será transformado en las refinerías bolivianas para generar producción y valor agregado dentro del país.

El presidente ejecutivo de YPFB, Sebastián Daroca, explicó que la estatal petrolera entregará inicialmente a YPFB Refinación un lote de un millón de barriles de crudo, lo que permitirá incrementar de manera inmediata el procesamiento entre 5.000 y 7.000 BPD. “Traer crudo y refinarlo en Cochabamba y en Santa Cruz es usar lo que Bolivia tiene y lo que Bolivia construyó”, afirmó. Añadió que, posteriormente, YPFB Refinación podrá importar directamente su propia materia prima en el marco del Decreto Supremo N° 5701.
Entre enero y julio de 2026, la Refinería Gualberto Villarroel procesó en promedio 14.503 BPD, mientras que Guillermo Elder Bell alcanzó 9.564 BPD, para un total de 24.067 BPD, equivalente a cerca del 38% de la capacidad instalada conjunta. El mayor nivel de procesamiento registrado entre 2015 y julio de 2026 se alcanzó en 2015, con 57.903 BPD.
A su turno, el ministro de Hidrocarburos y Energía, Marcelo Blanco Quintanilla, sostuvo que el DS 5701 constituye una herramienta para fortalecer la soberanía energética mediante el procesamiento local del crudo. “Este decreto marca un hito al autorizar a nuestras refinerías a importar directamente petróleo crudo para procesarlo localmente, reduciendo drásticamente los gigantescos costos logísticos que trae combustible y refinados desde afuera”, afirmó.

Por su parte, el alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, respaldó la medida y destacó la necesidad de acompañarla con nuevas inversiones en exploración para garantizar materia prima nacional. “Nuestra refinería tiene que funcionar, no como estaba funcionando, sino realmente con toda su potencia instalada”, afirmó. Asimismo, remarcó que es necesario “hacer exploración en el país y poder tener el petróleo respectivo para trabajar no solamente con la refinería de Cochabamba, sino también con la refinería de Santa Cruz”.
El incremento de la disponibilidad de crudo permitirá elevar progresivamente la participación de la producción nacional. Con 10.000 BPD adicionales, la participación combinada de gasolinas, diésel y Jet Fuel podría pasar del 18% al 27%, mientras que con 20.000 BPD adicionales podría alcanzar el 37%. En el caso del Jet Fuel, la producción nacional podría llegar al 100% o más de cobertura, permitiendo recuperar el autoabastecimiento de este combustible para la aviación.
El presidente Paz destacó que el incremento de la producción de las refinerías también permitirá generar empleo y valor agregado en Bolivia. “Prefiero invertir en refinación que, en subvención, porque la subvención nos está quitando los hospitales, colegios, carreteras, obras e infraestructura. Esa plata la prefiero poner acá”, señaló.
Para concluir, remarcó que el objetivo es aprovechar la infraestructura existente para producir más combustibles en Bolivia, generar empleo y reducir la dependencia de productos terminados importados. “Esta planta ha sido creada para hacer patria al servicio de los bolivianos, al servicio de nuestras familias”, enfatizó. En esa línea, afirmó que el Gobierno busca consolidar una YPFB “fuerte, potente, transparente” y al servicio del pueblo boliviano.












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