
El presidente constitucional, Rodrigo Paz Pereira, anunció este jueves el inicio de un programa de construcción de un millón de baños y sistemas de acceso a agua en 343 municipios de los nueve departamentos en los siguientes cinco años, con una inversión “gigantesca” de 4.670 millones de dólares y con un impacto de beneficiarios estimados en cinco millones de personas.
“No es un proyecto mero de letrinas, baños, es el cambio de mentalidad y de oportunidad para que nuestros hijos e hijas puedan crecer con todos los derechos que tiene cualquier hombre y mujer en nuestra sociedad”, dijo el presidente Paz, en el acto de presentación del Programa de Saneamiento Sostenible Descentralizado Rural en Potosí, realizado en Casa Grande del Pueblo.
El primer mandatario precisó que se trata de infraestructuras que incluirán captación de agua, tanques, y de tratamiento; además se realizará un trabajo con macrocuencas, y con 164 unidades hidrográficas importantes del país.

El Programa de Saneamiento Sostenible Descentralizado Rural en Potosí, con el apoyo del Fondo de las Naciones Unidas Para la Infancia (UNICEF) y la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA), tendrá un financiamiento de casi 9 millones de dólares que serán invertidos en la construcción de baños e infraestructuras sanitarias y de acceso a agua en 80 comunidades del norte de Potosí (30 escuelas y 10 centros de salud), que son parte de los municipios Pocoata, Chayanta y Colquechaca, beneficiando a al menos 55.000 habitantes de esta área rural.
Esta acción de la Cooperación Coreana y de UNICEF, es el primer paso del programa de construcción de un millón de estructuras sanitarias con acceso al agua en todo el país. Al respecto, el presidente Paz dijo que más del 40% de los bolivianos, que viven en el área rural y periurbanas, no tienen baños, ni acceso al agua.
“Tenemos que generar las soluciones y en este caso estamos empezando por el norte de Potosí”, aseveró el primer mandatario, explicando que los mayores damnificados son infantes, niñas, niños y adolescentes que consumen agua contaminada, lo que les causa diarreas y pérdida de nutrientes, y perjudican su desarrollo físico y mental, que, a su vez, afecta sus capacidades intelectuales al momento de estudiar.
“Resulta que, por la mala calidad del agua, desde niños, desde que son bebés, empiezan a perder facultades”, lamentó Paz.

El presidente añadió que, sin buenas condiciones de acceso al agua y de crecimiento, la niñez boliviana no puede competir con quienes son bien alimentados. “Mala agua, mal futuro. Buena agua, mejor futuro”, reflexionó.
En el caso de las niñas, tampoco se les garantiza un espacio favorable a su higiene y a su privacidad, sobre todo cuando pasan por primera vez la menstruación y, luego, viven ello cada mes. A raíz de este problema son acosadas y avergonzadas por sus compañeros varones, aunque sea ésta una situación natural de cada mujer, pero se convierte en un “golpe psicológico” y las adolescentes no quieren volver al colegio por vergüenza, sin contar que podrían ser víctimas de ataques sexuales.
Entre tanto, la viceministra de Seguridad Hídrica, Agua, Saneamiento Básico y Riego, Viviana Mariscal, se emocionó hasta las lágrimas porque el Gobierno reconoció su labor en favor del acceso al agua en poblaciones rurales, y contó que cuando le informaron que se construirán un millón de baños; también recordó que el pueblo de donde ella es originaria tampoco tuvo acceso al agua y saneamiento.
“Era muy difícil. En saneamiento la balanza siempre ha sido desigual. Las zonas urbanas han sido priorizadas porque están densamente pobladas”, explicó, y añadió: “Para mí, como mujer, como productora y como gente de campo, este programa significa mucho porque es el inicio de algo grande que vamos a construir, presidente Paz”, dijo al relatar cómo se empezó a tocar las puertas de Koica y de UNICEF, instituciones que abrieron las puertas a esta iniciativa en favor de la salud y dignidad de los bolivianos.

Koica y UNICEF en el norte potosino
En el caso del Norte de Potosí, el alcalde de Pocoata, Silvio Calisaya Huayra, agradeció el apoyo de Koica y de UNICEF para acabar con la falta de acceso a salud y saneamiento básico, ya que un 93% por ciento de la población de esa región defeca al aire libre y eso genera contaminación que afecta a niños, jóvenes, y personas de tercera edad.
Por su parte, la representante de UNICEF, Lina Beltrán, informó que el programa que se implementará en Pocoata, Chayanta y Colquechaca, tendrá una cobertura de 857 hogares, 29 unidades educativas y cinco establecimientos de salud en 35 comunidades.
“Los datos nos están diciendo que estamos yendo a las comunidades que más lo necesitan. La evidencia recogida nos muestra la magnitud del desafío. Encontramos que solamente el 13% de los hogares cuentan con acceso a agua por cañería dentro de sus viviendas, seis de cada 10 familias consumen agua que no ha recibido ningún tipo de tratamiento previo, tener acceso a agua no necesariamente quiere decir que se accede a agua segura”, detalló.
Además, el 94% de esos hogares no dispone ni de baños, ni de letrinas. Solo seis de cada 10 hogares cuentan con agua y jabón para el lavado de manos y solamente 56% de la población manifestó que se lavan las manos dos veces al día. Mientras que el 70% de las mujeres y adolescentes porque no disponen de un espacio privado para gestionar su menstruación afectando su dignidad y seguridad.












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