
Encabezados por el presidente Rodrigo Paz Pereira, el Gobierno nacional y representantes del autotransporte boliviano suscribieron este miércoles un acuerdo en la Casa Grande, mediante el cual el sector se compromete a levantar las medidas de presión que mantenían en vilo a la población.

El entendimiento fue alcanzado tras una reunión con la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia y dirigentes de las federaciones departamentales, en la que participaron autoridades del área de Hidrocarburos, Obras Públicas, Servicios y Vivienda, además de representantes de YPFB.

Entre los principales puntos del acuerdo, el Gobierno se comprometió a garantizar el abastecimiento continuo y permanente de diésel y gasolina en todo el país, cumpliendo los parámetros técnicos establecidos por la normativa vigente. Asimismo, se acordó coordinar estudios técnicos con instituciones académicas para evaluar la calidad del combustible.

Durante el encuentro, el primer mandatario resaltó que “estos meses hemos trabajado intensamente para garantizar recursos que permitan mejorar la infraestructura vial del país. Hoy podemos asegurar que entre 125 y 150 millones de dólares están destinados a la recuperación de las carreteras nacionales, resultado de gestiones y negociaciones internacionales que buscan fortalecer el transporte y dinamizar la economía en beneficio del sector”.

En cuanto a los posibles daños ocasionados por la gasolina en vehículos, se estableció un mecanismo de evaluación y resarcimiento con la participación de YPFB y las aseguradoras.
Tras la firma del acuerdo, los representantes del autotransporte confirmaron que suspenderán sus medidas de presión, dando paso a la normalización gradual de sus actividades en todo el país.











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