Presidente Paz promulga ley que establece un mecanismo para la suspensión definitiva del Fiscal General

El presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, promulgó la Ley N.º 1773, que modifica el artículo 25 de la Ley N.º 260, Ley Orgánica del Ministerio Público, y establece un mecanismo específico para la suspensión definitiva del Fiscal General del Estado, además de garantizar la continuidad de las funciones del Ministerio Público ante una eventual interrupción de su máxima autoridad, como lo ocurrido con Róger Mariaca.

El primer mandatario destacó la determinación asumida por el Legislativo y el trabajo conjunto entre ambas instancias del Estado. “Esta es la Patria que decide. Las instituciones cuando deciden, deciden a nombre de la Patria”, afirmó. Asimismo, sostuvo: “Estas son las decisiones que cambian el Estado. Estas son las decisiones que van transformando la necesidad de una Bolivia de ser más justa, más solidaria y más cercana”.

La disposición legal establece que la suspensión definitiva tendrá como efecto la interrupción inmediata y el cese de funciones del Fiscal General cuando se encuentre “imputado formalmente y/o sujeto a una medida cautelar personal por delitos sancionables con privación de libertad”, sin perjuicio del procedimiento que corresponda. En ese marco, la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) podrá disponer la medida con el voto de dos tercios de las y los asambleístas presentes en sesión ordinaria.

La norma prevé que, en la misma sesión en la que se adopte la suspensión definitiva, la ALP designe a un Fiscal General interino, quien ejercerá las funciones del titular hasta la designación del Fiscal General del Estado conforme al artículo 227 de la Constitución Política del Estado.

La autoridad interina deberá cumplir los requisitos constitucionales y tendrá, entre otras atribuciones, la misión prioritaria de “desmantelar toda estructura criminal que esté vinculada a la causa de la suspensión definitiva”, dentro del marco constitucional y de la normativa procesal penal.

La norma fue aprobada en la Cámara de Senadores por dos tercios de votos y obtuvo similar respaldo en la Cámara de Diputados. El presidente de la Cámara de Diputados, Roberto Castro, destacó la aprobación de la norma como un paso hacia la transformación del sistema de justicia. “Hoy se ha generado un acto de conciencia nacional, hoy se ha generado un acto de justicia para todos y cada uno de los bolivianos y empezar a cambiar el aparato de justicia para bien del país”, afirmó.

A su vez, el presidente de la Cámara de Senadores, Diego Ávila, valoró el consenso alcanzado durante la sesión: “Hemos tenido una discusión amplia, con mucho respeto, y hemos visto que cuando la patria nos convoca a todos, estamos todos en la misma línea”.

El jefe de Estado explicó que las acciones desarrolladas en los últimos días son resultado de un proceso previo de investigación y trabajo. “Lo acontecido en estos días no es fruto de un anuncio que se dio el día lunes. Es fruto de un esfuerzo de investigación y de trabajo silencioso, minucioso, como en su momento fue el caso Marset”, señaló.

En esa línea, destacó la necesidad de fortalecer la justicia y diferenciar a quienes cumplen su labor de aquellos que, según afirmó, buscan utilizar las instituciones para fines ilícitos. “Hoy día no solo tenemos que reconstruir una justicia, con la cual felicito a los buenos hombres y mujeres de esa justicia, porque no podemos señalarlos a todos”, manifestó.

También vinculó esta decisión con la estrategia de lucha contra el crimen organizado y la incorporación de Bolivia al denominado Escudo de las Américas, a quienes agradeció por el respaldo. “Ahora se puede entender por qué este gobierno tomó la decisión de ser parte del acuerdo del Escudo de las Américas, porque el crimen organizado no tiene constitución, no responde a leyes, no tiene parlamentos, tiene recursos ilimitados para organizar lo que ha ocurrido en Bolivia: narcoterrorismo y bloqueos financiados por aquellos que son parte de la desestabilización de constituciones y de democracias”, afirmó.

Finalmente, agradeció a los parlamentarios y a las instituciones que participaron del proceso y sostuvo: “El momento es difícil, pero es nuestro momento, y este es el momento que Dios nos puso para cambiar la patria. No nos dejó antes, no nos dijo después; nos dijo ahora”.