Vini se sienta a la mesa de los cracks (Brasil 3-0 Escocia)

* El ‘7’ lidera a Brasil, firma un doblete y anota en todos los partidos de la primera fase, como Romario o Ronaldo. La Seleçao brilla y pasa primera, dejando a Escocia contra las cuerdas.

Vinicius Junior (foto) se ha empeñado en sentarse a la mesa de los grandes, haciéndose un hueco con los Mbappé, Messi, Haaland… El delantero completó una primera fase modélica firmando un doblete que debió ser hat-trick para liderar a un Brasil en claro crecimiento, que pasó por encima de Escocia, decepcionante.

El equipo de Ancelotti se comportó con la grandeza de un pentacampeón mundial, dominando en todos los sectores, y recuperando para la causa incluso a Neymar, que volvió a enfundarse la amarelha tres años después. Noche perfecta para la Seleçao, que se hace respetar como primera de grupo.

Así fue el doblete de Vinicius para ponerse a un gol de Messi

 Lo que se anunciaba como una batalla igualada se esfumó en el minuto 7 por un error grosero del central McKenna. Escocia, pura tradición, traicionó a su fútbol al intentar salir jugando y lo pagó carísimo. Presionó Rayan, recibió Vinicius y el 7 sentó a Gunn antes de marcar a puerta vacía.

La Torcida enloqueció con el festejo, no fuera que la profecía de una vidente brasileña (vendrían naves de Raticulín para abducir a algunos futbolistas, entre ellos Vini y Neymar) se hiciera realidad. Pero no. Vini es estratosférico, pero de este mundo. Se encogió la Tartan Army y se acomodó la Seleçao, paciente, madurando las jugadas sin exponer, esperando a que cayeran más errores del lado europeo.

Cayó. También grosero. Del otro central, Hendry, en el minuto 22, que ni protestó cuando Vinicius porfió con él, le robó la bola y batió a Gunn por bajo. Pero más grosera aún fue la intervención de responsable de VAR y árbitro, el insigne Arturo Ramos, para pitar una falta increíble, en un golpeo leve entre defensa y delantero. «Es una vergüenza», le dijo Vinicius.

Más razón que un santo

La ayuda del juez Ramos y la pausa de hidratación devolvieron la vida a Escocia, que se acercó al área de Alisson con su receta habitual. Balón a banda, centro cerrado de McGuinn, que las pone con música, y lío en el área. Pero reaccionó bien Brasil, con cuajo, como corresponde a un candidato al título, quedándose la pelota y encajonando al rival.

Pudo marcar Cunha en una gran combinación de Rayan y Vinicius. Lo sacó Ferguson de la línea. Fue el prólogo de la sentencia activada por una presión de Cunha, el centro pasado de Guimaraes y el movimiento perfecto de Vini para zafarse de Patterson, el Fran García de las Highlands, para anotar el 2-0.

Gol de Cunha

Antes justo del descanso, Rayan, el reemplazo de Raphinha, dejó un control imponente y una definición floja en una gran jugada con Vinicius y Paquetá. Por juego, intención y propuesta, debió dejar sentenciado Brasil el partido. Y creció más aún tras la pausa, con sus volantes desatados. Dejó Paquetá solo a Vinicius, mano a mano, tocó con delicadeza de exterior y Gunn sacó con acierto.

Fue poco después del primer remate a puerta escocés, un cabezazo de McTominay a centro de Tierney, sustituto de Robertson y el más activo en ataque de los británicos, pero hubo poca disputa. Una jugada bien cosida desde la medular, de Paquetá a Guimaraes, permitió a Cunha firmar el tercero, hacer el surfero y liquidar partido y grupo.

El último cuarto se disputó a partido decidido, así que el gran aliciente era esperar a Neymar. Entró en el minuto 76, tres años largos después de su última aparición con la Canarinha. Es un mito viviente para los brasileros. Participó, claro, y hasta remató a puerta, pero quien mereció aumentar la cuenta fue Vinicius, irresistible. Ancelotti saca lo mejor del astro brasileño. Juntos son temibles./Marca/Fotos:RRSS