Samuel en su último discurso, sueña con cómo será  Bolivia tras que se cumplan los 100 días

En el último discurso de una campaña que comenzó hace más de un año, el candidato de la UNIDAD, Samuel Doria Medina, soñó con la Bolivia no del largo plazo, sino de abril de 2026, es decir, después del cumplimiento de los 100 días en los que ha prometido resolver la crisis económica. “Sé que habrá dólares, combustibles, tranquilidad, certidumbre”, dijo. “Estará en proceso la convocatoria el referendo constitucional para cambiar la justicia”, añadió. “El Parlamento estará estudiando las nuevas leyes productivas y ya habrá abrogado las leyes incendiarias”, continuó. “Ya habrán comenzado los procesos a los que hayan robado en el lito, en la importación de gasolina, en las plantas y las carreteras. Todos los corruptos tendrán que devolver lo que han robado al país”, aseguró.

“Pero no perseguiremos políticamente a nadie. En abril del próximo año estaremos en una Bolivia sin crisis y que se irá poniendo en marcha. Lo que venga después será el cambio, el reencuentro y la ley”.

De los que concluyó: “Este panorama no mete miedo, sino que da esperanza. Por eso les pido votar”.

Doria Medina, rodeado en una gran multitud de adherentes vestidos de amarillo o con alguna prenda de ese color, que es el de la UNIDAD, recordó que su movimiento participó en estas elecciones para “oponernos a un modelo que nos ha llevado a la ruina y que siempre combatimos. Y nuestra campaña fue para repetir un solo mensaje: la más grave crisis económica en 40 años se resuelve un plan integral para traer dólares, combustibles y parar la inflación en 100 días”, señaló.

“Este es el plan, el plan es lo que nos ha puesto primeros”, dijo. “Además tenemos el equipo. Soy un empresario y actúo diferente. Escojo a los mejores para lograr los objetivos propuestos” señaló en referencia a su acompañante José Luis Lupo.

Otras ofertas muy aplaudidas en la gran concentración de UNIDAD en El Alto, fueron las de formar un gabinete basado en el mérito, pero que no sea de privilegio social, sino expresivo de la Universidad Boliviana, con toda su diversidad de clases y etnias, y asegurar que los nuevos funcionarios jurarán delante de la Tricolor, la Wiphala y la flor de patujú. “Vamos a mantener el Estado Plurinacional, que ya no será partidista. ¡Jallalla Bolivia!”, gritó el candidato.

Samuel recordó que en las primeras 100 horas de su gobierno va a aprobar “un decreto para que se acabe la fiesta de los políticos y sus privilegios, ahorrando 2.830 millones de bolivianos cada año en celulares, viáticos, viajes, consultorías, autos y otras ventajas.

Acabaremos con la práctica de pagarles la buena vida y los viajes a Europa a unos consultores cuyo único mérito era ser del partido de gobierno, mientras no había plata para los discapacitados, los enfermos de cáncer, los jubilados”.

También planteó eliminar “las pensiones vitalicias de los políticos que han estado unos meses en el poder y viven del Estado el resto de sus vidas”.

Y concluyó señalando que “en las primeras 100 horas también vamos a aprobar un segundo decreto para que acabe la política antidemocrática del MAS de guardarse toda la información generada por el Estado y usarla de forma política. No habrá más secretos. Se publicarán todos los convenios, acuerdo y contratos con otros Estados, organismos de cooperación y empresas privadas. Los periodistas tendrán amplio acceso a lo que haga el gobierno. El presidente dará conferencias de prensa semanales con preguntas para que todos los periodistas puedan cuestionarlo”, dijo.